
¡Soy poderoso!
¡Mi rugir se escucha a lo lejos!
(¿por qué no tendré amigos? Me gustaría jugar un rato...)
¡Soy el rey de la selva!
¡Todos me tienen miedo!
(La otra noche hubo una fuerte tormenta, y me asustó un trueno, a mí, tan poderoso, por eso rugí más fuerte, para que nadie se diera cuenta).